Eric Watson carga un Zip, dron para entregar suministros médicos, durante una demostración
Eric Watson carga un Zip, dron para entregar suministros médicos, durante una demostración

Muchas veces hemos hablado de las grandes aplicaciones que pueden tener los drones y hoy vamos a conocer una nueva iniciativa de la que los beneficiarios serán principalmente los países en desarrollo. Con la idea de ayudar a las poblaciones más apartadas, la joven empresa Zipline, se propuso la creación de un dron para entregar suministros médicos.

De esta manera, hace 5 años, Keller Rinaudo fundó Zipline, y ahora todo el esfuerzo de su trabajo comienza a dar sus frutos. Mediante la firma de contratos directamente con los gobiernos de los países, prevén utilizar su flota de drones para suministrar medicamentos a las clínicas rurales, normalmente de difícil acceso por medios tradicionales. Su primer objetivo: Ruanda.

La idea principal partió cuando Rinaudo realizó un viaje a Tanzania. Durante este, encontró a un investigador que había construido una base de datos que permitía a los trabajadores sanitarios enviar alertas de texto cada vez que necesitaban sangre u otros suministros médicos. Aquellos datos contenían nombres de cientos de pacientes que necesitaban que les salvaran la vida, pero en aquellos momentos poco se podía hacer para resolver el problema.

Las áreas más necesitadas tenían muy malas condiciones de acceso y el problema se agravaba en la época de lluvia, en las que los camiones no eran capaces de acceder a las clínicas más remotas lo suficientemente rápido. Incluso si las clínicas tenían plasma almacenado, existía un gran riesgo de que se echara a perder durante un apagón eléctrico.

Así, Rianudo se dió cuenta de que “por desgracia, era básicamente una base de datos de la muerte. Cada una de esas personas falleció probablemente porque no tenía acceso a medicinas o sangre.” Rinaudo y los co-fundadores de Zipline, Will Hetzler y Keenan Wyrobek, se pusieron a buscar una forma de entregar medicamentos en cualquier momento a clínicas remotas y hospitales.

El dron se llama Zip y cada uno cuesta casi lo mismo que una motocicleta pero, a diferencia de esta, no tendrá necesidad de carreteras. El funcionamiento del sistema es simple, el personal clínico escribe un texto a un centro de distribución central, donde los trabajadores empaquetan los medicamentos necesarios. Depués la caja se introduce en un dron Zip, junto con un paracaídas de papel.

Keller Rianudo sostiene el paquete después de la prueba.
Keller Rianudo sostiene el paquete después de la prueba.

Una vez en el aire, el dron seguirá un camino específico que pueden ser rastreado y cambiado a través de una aplicación para tablets. Se prevé cada dron pronto haga de 50 a 150 entregas al día a 21 clínicas en toda la mitad occidental de Ruanda. Al final el dron dejará caer su carga útil y volverá al centro de distribución, aterrizando sin la necesidad de una pista de aterrizaje.

No son sólo las grandes compañías como Amazon y Google las que trabajan para mejorar sus entregas con drones. Sino que existen iniciativas, como Zipline con su dron para entregar suministros médicos, que piensan en salvar la vida de las personas que lo necesitan.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.